Petro pide a los caucanos no salir de sus casas el 7 de agosto y ordena al Ejército no alistar ni una silla para la posesión de De la Espriella
Este fue llamado del mandatario de los colombianos este viernes 24 de julio durante el regreso de la espada de Bolívar a la Casa Quinta en la capital del Cauca.
El presidente Gustavo Petro escaló este jueves la tensión política alrededor de la posesión del presidente electo Abelardo De la Espriella con un discurso pronunciado en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en el que hizo un llamado directo a los habitantes del Cauca para que permanezcan en sus viviendas si el acto de transmisión del mando se realiza en territorio caucano el próximo 7 de agosto, y ordenó a las Fuerzas Militares y la Policía no disponer ninguna instalación para ese evento.
"Le solicito al pueblo del Cauca no salir de sus casas, dejar pasar el evento si es que se produce, no caer en la trampa", afirmó el mandatario, en un mensaje que generó un amplio debate político por su tono y por las implicaciones de un jefe de Estado pidiendo a la ciudadanía mantenerse en sus hogares en la jornada de posesión de su sucesor.
Petro también fue enfático en su rechazo a la realización del evento en el departamento. "No estoy de acuerdo en que en el Cauca se realice una afrenta", señaló, antes de dirigirse directamente a las Fuerzas Militares con una orden que recordó sus atribuciones constitucionales como comandante supremo hasta el último segundo de su mandato.
"Ni el Ejército, ni la Armada, ni la Policía deben alistar ni una sola silla en una guarnición, es mi orden, no lo permito. Soy el jefe supremo y comandante de las Fuerzas Militares hasta el último segundo", afirmó el presidente, en una declaración que choca directamente con la intención del gobierno entrante de realizar la ceremonia de posesión en una guarnición militar en Popayán.
El punto más polémico del discurso llegó cuando Petro aseguró contar con información sobre un presunto plan de ataques contra campesinos, indígenas, comunidades afrodescendientes y estudiantes del Cauca para el 7 de agosto, y afirmó que habrían ingresado armas desde Ecuador para ejecutar esas agresiones. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota ninguna autoridad competente había confirmado públicamente esas afirmaciones, que corresponden exclusivamente a declaraciones del mandatario durante su intervención.
Las palabras de Petro profundizan una crisis de transición sin precedentes en la historia reciente de Colombia, en la que el presidente saliente y el entrante han protagonizado un choque público y sostenido sobre el lugar de la posesión, el protocolo de la ceremonia y el reconocimiento mutuo de la legitimidad de sus respectivas posiciones institucionales.