Se conocen algunos de los nombres de las víctimas que dejó la violenta confrontación entre comunidades Misak y Nasa en Silvia, Cauca

La confrontación entre comunidades Misak y Nasa en zona rural de Silvia, Cauca, deja varias personas muertas y decenas de heridos en medio de una histórica disputa territorial que mantiene en máxima tensión al oriente del departamento.

Se conocen algunos de los nombres de las víctimas que dejó la violenta confrontación entre comunidades Misak y Nasa en Silvia, Cauca

Con el paso de las horas empiezan a conocerse las historias y rostros de algunas de las víctimas mortales que dejó la grave confrontación registrada entre comuneros de los pueblos indígenas Misak y Nasa en zona rural del municipio de Silvia, en el oriente del departamento del Cauca.

La disputa territorial, que desde hace varios años enfrenta a integrantes de los resguardos indígenas de Guambía y Pitayó, terminó convirtiéndose en una de las jornadas más violentas registradas recientemente en esta región del país, dejando varios fallecidos y decenas de personas heridas.

Aunque las autoridades continúan verificando el balance oficial, las comunidades han confirmado hasta el momento la muerte de Flor Alba Tombé Velazco, Wilmar Darío Caña Imbachí, Alonso Chagüendo Pacho, Jairo Rodrigo Tunubalá Fernández, Luis Albeiro Dizú Pacho y Luis Eduardo Tunubalá, este último reconocido como autoridad o gobernador Misak.

Uno de los casos que más ha generado conmoción entre las comunidades indígenas es el de Flor Alba Tombé, comunera Misak que murió tras recibir un impacto de bala en la cabeza durante los enfrentamientos registrados en el sector de La Ensillada.

“Alba deja una niña huérfana de tres años. Esta noche su hija pregunta por su madre para sentir sus abrazos y besos. Le quitaron la vida por recuperar el territorio”, expresaron allegados y amigos de la víctima a través de mensajes divulgados en redes sociales y grupos comunitarios.

La confrontación comenzó durante la mañana del jueves 21 de mayo, cuando integrantes del pueblo Misak llegaron hasta los predios en disputa para tomar posesión de estos terrenos, luego de conocer decisiones relacionadas con el reconocimiento de propiedad sobre dichas tierras.

Sin embargo, la presencia de los comuneros generó nuevos choques con integrantes del resguardo indígena Nasa de Pitayó, escalando rápidamente la situación hasta derivar en violentos enfrentamientos con armas artesanales, elementos contundentes y armas de fuego.

La situación se concentró principalmente en sectores como La Ensillada, Alto Méndez y Cacique, territorios donde históricamente persisten disputas por el control y posesión de predios rurales.

Durante toda la jornada y hasta altas horas de la noche, los mismos comuneros continuaban evacuando personas heridas desde las zonas de confrontación hacia centros asistenciales de Silvia, Piendamó, Santander de Quilichao, Jambaló, Popayán e incluso hacia clínicas de Santiago de Cali debido a la gravedad de algunas lesiones.

“Según información preliminar, el 21 de mayo de 2026 se registró la muerte de Wilmar Darío Caña Imbachí, de Pitayó Centro; Albeiro Dizú, de la vereda Nazareth; y Alonso Chagüendo Pacho, de la vereda Mariposas, en medio de una situación que es materia de investigación”, informaron representantes de las comunidades de Pitayó.

Ante la dimensión de la crisis humanitaria y de orden público, la secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Perafán, pidió detener de manera urgente los enfrentamientos entre ambas comunidades.

“Por favor, cesen la violencia. No queremos más muertes ni más enfrentamientos. Lo que está ocurriendo hoy en el Cauca no puede seguir pasando”, manifestó la funcionaria al rechazar los hechos violentos registrados en esta zona del departamento.

Las autoridades departamentales reconocieron además que la situación humanitaria es compleja debido al elevado número de lesionados, varios de ellos con heridas graves ocasionadas durante las refriegas.

Frente a este panorama, la Gobernación del Cauca instaló una mesa extraordinaria de trabajo y coordinó una misión humanitaria para atender a las personas afectadas y buscar mecanismos de mediación que permitan disminuir la tensión en el territorio.

Mientras tanto, líderes indígenas y organismos humanitarios continúan llegando a Silvia con el propósito de promover espacios de diálogo y evitar que el conflicto siga cobrando vidas entre las comunidades ancestrales del Cauca.