Terremoto deja en riesgo la continuidad de clases para 203 estudiantes en colegio de Suárez

Según un informe técnico emitido por Gestión del Riesgo, la evaluación determinó que 11 salones presentan daños tan graves que deberán ser demolidos para garantizar la seguridad de la comunidad escolar.

Terremoto deja en riesgo la continuidad de clases para 203 estudiantes en colegio de Suárez



La comunidad educativa de la Institución Educativa Mari López Bellavista, ubicada en el municipio de Suárez, departamento del Cauca, atraviesa una difícil situación tras el reciente terremoto que sacudió la región. El sismo causó severos daños estructurales en la sede principal del colegio, lo que ha obligado a suspender las actividades académicas para 203 estudiantes y pone en peligro la continuidad del proceso educativo.

Según un informe técnico emitido por Gestión del Riesgo, la evaluación determinó que 11 salones presentan daños tan graves que deberán ser demolidos para garantizar la seguridad de la comunidad escolar. Esta medida, aunque necesaria, deja sin espacio para impartir clases a un número considerable de alumnos mientras se busca una solución viable para reanudar las jornadas educativas.



Uno de los principales desafíos que enfrenta el colegio es la falta de espacios alternativos adecuados para trasladar a los estudiantes afectados. La infraestructura disponible no es suficiente ni apropiada para asegurar un entorno seguro, cómodo y propicio para el aprendizaje. Por tanto, la suspensión de clases se mantiene hasta que se encuentre una alternativa que cumpla con las condiciones necesarias para desarrollar los contenidos educativos sin poner en riesgo la integridad física de los jóvenes.

Este escenario pone en evidencia el impacto profundo que tuvo el terremoto sobre la infraestructura educativa en el departamento del Cauca. Varias comunidades aún lidian con consecuencias similares, enfrentando dificultades para retornar a la normalidad y garantizar los derechos fundamentales de sus habitantes, entre ellos, el derecho a una educación continua y de calidad.

Frente a esta compleja situación, padres de familia, docentes y directivos de la Institución Educativa Mari López Bellavista hicieron un llamado urgente al Gobierno Departamental y al Gobierno Nacional. Solicitan una intervención inmediata que permita definir y ejecutar soluciones temporales para atender la emergencia, así como el inicio de las obras pertinentes que aseguren la recuperación y reconstrucción de las aulas afectadas.

La petición expresa busca evitar que los estudiantes permanezcan por largos periodos sin recibir clases, lo cual podría afectar su desarrollo académico y personal. Además, exigen que cualquier medida tomada priorice la seguridad, evitando exponer a los niños, niñas y jóvenes a escenarios peligrosos. "Hacemos un SOS al Gobierno Departamental y al Gobierno Nacional para que se atienda de manera urgente esta situación y se encuentren soluciones que permitan garantizar el derecho a la educación de estos niños, niñas y jóvenes", manifestaron representantes de la comunidad educativa.



Asimismo, solicitan el acompañamiento y apoyo técnico de las entidades encargadas de gestión del riesgo y de los organismos responsables de la infraestructura educativa. El objetivo es establecer espacios temporales seguros que permitan retomar las actividades escolares a corto plazo, además de diseñar una ruta clara y eficaz para la rehabilitación completa de los salones afectados.

En paralelo, los habitantes de Suárez han pedido a los medios de comunicación visibilizar la problemática, con la esperanza de que la difusión ayude a acelerar la respuesta institucional y movilizar los recursos necesarios para solucionar la crisis educativa generada por el terremoto.



Mientras se aguarda una respuesta oficial que aligere la situación, las familias permanecen expectantes, conscientes de la importancia de retomar las clases para garantizar el bienestar y el desarrollo integral de sus hijos. La situación actual de la Institución Educativa Mari López Bellavista vuelve a poner sobre la mesa la necesidad urgente de atender los daños ocasionados por el terremoto y prevenir que la emergencia en infraestructura termine extendiéndose durante meses, afectando gravemente el derecho a la educación en el municipio de Suárez.

Y es que el terremoto no solo dejó daños visibles en las instalaciones físicas del colegio, sino que también puso en riesgo la continuidad educativa de más de doscientos estudiantes. La prioridad ahora debe centrarse en encontrar soluciones rápidas y efectivas que permitan restablecer las clases en condiciones seguras y dignas. Solo así se podrá asegurar que la comunidad educativa supere esta adversidad y que los estudiantes continúen su formación sin interrupciones prolongadas, preservando su seguridad y su futuro académico.